COVID-19 (Corona Virus)

Desde la Fundación Pro Humanae Vitae estamos haciendo nuestra parte para colaborar en la lucha contra esta nueva pandemia. La información que se muestra en esta página ha sido relevada de fuentes oficiales.

¿Cuáles son los síntomas del Corona Virus?

¿Cómo podemos prevenir el contagio de Corona Virus?

fuente: CDC

Protegerse a uno mismo

Lavate las manos con frecuencia
  • Usando agua y jabón, durante al menos 20 segundos, especialmente luego de haber estado en un espacio público o haberte limpiado la nariz, toser o estornudar.
  • Si no disponés de agua y jabón, usá un desinfectante que contenga al menos 60% de alcohol. Cubre la mayor cantidad de superficie de tus manos y frotalas hasta que se sientan secas.
  • No te toques los ojos, nariz y boca sin lavarte las manos.

 

Evitá el contacto cercano
  • Especialmente con gente que se encuentra enferma.
  • Distanciate de otras personas en espacios públicos. Esto es especialmente importante para personas que estén en elevado riesgo de enfermarse de gravedad.

 

Si estás enfermo, quedate en tu casa
  • La única excepción debería ser para recibir atención médica.

 

Cubrí tu tos y estornudos.
  • Cubríte la boca y la nariz con un pañuelo o servilleta, o en su defecto, hacelo en el pliegue del codo.
  • Descarta pañuelos y servilletas que hayan sido usados de manera segura.
  • Lavate las manos inmediatamente después de haber tosido o estornudado de la manera detallada anteriormente.

 

Usá barbijo si estás enfermo
  • Si estás enfermo: debes usar barbijo cuando estás en público (en la misma habitación con otras personas o viajando en el mismo vehículo) y también antes de entrar a un hospital, clínica o consultorio médico. Si por algún motivo no podés usar barbijo (por ejemplo, porque dificulta la respiración normal), debés hacer lo posible por bloquear tu tos o estornudos. Es importante que si hay personas que se encargan de cuidarte, también deben usar barbijos para protegerse.
  • Si no estás enfermo: No necesitas usar barbijo a menos que estés a cargo del cuidado de personas que se encuentran enfermas. Hay que tener en cuenta que puede haber escasez de barbijos y deben ser reservados para personal médico.

 

Limpiá y desinfectá.
  • Limpiá y desinfectá las superficies con las que uno entra en contacto con frecuencia. Estas incluyen mesas, picaportes, perillas, teclas, barras, mesadas, manijas, escritorios, teléfonos, teclados, inodoros, bidets, canillas y piletas.
  • Para desinfectar, mezcla lavandina y agua en un balde respetando las proporciones especificadas por el fabricante. También podés usar soluciones basadas en alcohol, que tengan al menos un 70%.

Proteger tu familia

Si tenés chicos:

Es sabido que los niños (si están en buen estado de salud) no forman parte de la población en riesgo. Pero pueden transmitir a personas que sí lo sean. Mientras se han reportado casos de niños con COVID-19, la mayoría de los casos reportados corresponden a adultos.

Los síntomas se presentan de la misma manera, pero generalmente son de menor intensidad, similares a un resfrío. En algunos casos se han reportado vómitos y diarrea.

Al igual que con las personas adultas, si el niño se encuentra saludable no es necesario que use barbijos, solo personas con síntomas o que se encuentren trabajando en el sistema de salud.

Si en tu familia hay una mujer embarazada, tené en cuenta los siguientes factores:

Actualmente, no hay información suficiente para determinar si una mujer embarazada posee un riesgo mayor al de la población general de contraer COVID-19, o si una vez contraída presentaría síntomas más agudos que otras personas. Las mujeres embarazadas atraviesan cambios corporales que a veces incrementan el riesgo de contraer algunas infecciones, como puede pasar con otros virus de la misma familia que el COVID-19, u otras infecciones respiratorias como la gripe.

Tampoco se conoce si el COVID-19 puede poner en riesgo el embarazo en caso de que sea contraído por una mujer que se encuentre embarazada. Tampoco se conoce si el bebé es afectado de alguna manera durante el embarazo.

Todavía se desconoce si el virus puede ser transmitido por la leche materna. COVID-19 se transmite entre personas principalmente a través de gotículas respiratorias producidas cuando una persona infectada con el virus tose, estornuda o exhala.

 

Cuestiones a tener en cuenta si tenés mascotas:

¿Puedo ser infectado de COVID-19 por mis mascotas u otros animales?

Hasta el momento, no hay razón para pensar que las mascotas sean fuentes de contagio de COVID-19. La transmisión del virus es entre personas. Las mascotas pueden ser susceptibles a otras especies de Corona Virus distintas al COVID-19, como el Corona Virus Canino o Corona Virus Felino. Sin embargo, dado que los animales sí pueden transmitir otras enfermedades a las personas, se recomienda tener buenos hábitos de higiene al tratar con mascotas.

Si estoy infectado con COVID-19 ¿Debo distanciarme de mi mascota al igual que del resto de las personas?

Sí. Aunque no se han reportado casos de transmisión de mascotas hacia personas (o viceversa), hay muchos aspectos del virus que todavía se desconocen, y como tal, se recomienda precaución.

 

 

Proteger a los demás: Distanciamiento Social

El distanciamiento social se trata de medidas adoptadas por las autoridades para aumentar deliberadamente el espacio físico entre personas con el objetivo de evitar congregaciones de grupos numerosos y así aliviar o evitar el contagio de enfermedades infecciosas.

Se procede a la cancelación de eventos públicos masivos, espectáculos culturales y deportivos, clausura de edificios, ingreso controlado de personas a bancos y comercios, etc.

Es una medida importante porque se trata de mitigar el impacto que una pandemia pueda tener sobre el sistema de salud de una nación.

Preguntas frecuentes

fuente: OMS

Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). El coronavirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19.

La COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto el nuevo virus como la enfermedad eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

Los síntomas más comunes de la COVID-19 son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta o diarrea. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal. La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardíacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2% de las personas que han contraído la enfermedad han muerto. Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica inmediatamente.

Una persona puede contraer la COVID-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca, que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si inhalan las gotículas que haya esparcido una persona con COVID-19 al toser o exhalar. Por eso es importante mantenerse a más de 1 metro (3 pies) de distancia de una persona que se encuentre enferma.

La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

Los estudios realizados hasta la fecha apuntan a que el virus causante de la COVID-19 se transmite principalmente por contacto con gotículas respiratorias, más que por el aire.

La principal forma de propagación de la enfermedad es a través de las gotículas respiratorias expelidas por alguien al toser. El riesgo de contraer la COVID-19 de alguien que no presente ningún síntoma es muy bajo. Sin embargo, muchas personas que contraen la COVID-19 solo presentan síntomas leves. Esto es particularmente cierto en las primeras etapas de la enfermedad. Por lo tanto, es posible contagiarse de alguien que, por ejemplo, solamente tenga una tos leve y no se sienta enfermo. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre el periodo de transmisión de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

El riesgo de contraer la COVID-19 por contacto con las heces de una persona infectada parece ser bajo. Aunque las investigaciones iniciales apuntan a que el virus puede estar presente en algunos casos en las heces, la propagación por esta vía no es uno de los rasgos característicos del brote. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los nuevos resultados. No obstante, se trata de un riesgo y por lo tanto es una razón más para lavarse las manos con frecuencia, después de ir al baño y antes de comer.

Medidas de protección para todas las personas

Manténgase al día de la información más reciente sobre el brote de COVID-19, a la que puede acceder en el sitio web de la OMS y a través de las autoridades de salud pública pertinentes a nivel nacional y local. Se han registrado casos en muchos países de todo el mundo, y en varios de ellos se han producido brotes. Las autoridades chinas y las de otros países han conseguido retardar o detener el avance de los brotes, pero la situación es impredecible y es necesario comprobar con regularidad las noticias más recientes.

Hay varias precauciones que se pueden adoptar para reducir la probabilidad de contraer o de contagiar la COVID-19:

  • Lávese las manos a fondo y con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol o agua y jabón.
    • ¿Por qué? Lavarse las manos con agua y jabón o usando un desinfectante a base de alcohol mata los virus que pueda haber en sus manos.
  • Mantenga una distancia mínima de 1 metro entre usted y cualquier persona que tosa o estornude.
    • ¿Por qué? Cuando alguien tose o estornuda, despide por la nariz o por la boca unas gotículas de líquido que pueden contener el virus. Si está demasiado cerca, puede respirar las gotículas y con ellas el virus de la COVID-19, si la persona que tose tiene la enfermedad.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca
    • ¿Por qué? Las manos tocan muchas superficies y pueden recoger virus. Una vez contaminadas, las manos pueden transferir el virus a los ojos, la nariz o la boca. Desde allí, el virus puede entrar en su cuerpo y causarle la enfermedad.
  • Tanto usted como las personas que les rodean deben asegurarse de mantener una buena higiene de las vías respiratorias. Eso significa cubrirse la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel al toser o estornudar. El pañuelo usado debe desecharse de inmediato.
    • ¿Por qué? Los virus se propagan a través de las gotículas. Al mantener una buena higiene respiratoria está protegiendo a las personas que le rodean de virus como los del resfriado, la gripe y la COVID-19.
  • Permanezca en casa si no se encuentra bien. Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica y llame con antelación. Siga las instrucciones de las autoridades sanitarias locales.
    • ¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada sobre la situación en su zona. Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto también le protegerá a usted y ayudará a prevenir la propagación de virus y otras infecciones.
  • Manténgase informado sobre las últimas novedades en relación con la COVID-19. Siga los consejos de su dispensador de atención de salud, de las autoridades sanitarias pertinentes a nivel nacional y local o de su empleador sobre la forma de protegerse a sí mismo y a los demás ante la COVID-19.
    • ¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada acerca de si la COVID-19 se está propagando en su zona. Son los interlocutores más indicados para dar consejos sobre lo que debe hacer la gente de su zona para protegerse.
  • Consulte las noticias más recientes sobre las zonas de mayor peligro (es decir, las ciudades y lugares donde la enfermedad se está propagando más extensamente). Si le es posible, evite desplazarse a estas zonas, sobre todo si su edad es avanzada o tiene usted diabetes, cardiopatías o neumopatías.
    • ¿Por qué? Estas precauciones se deben adoptar en estas zonas porque la probabilidad de contraer la COVID-19 es más elevada.

Medidas de protección para las personas que se encuentran en zonas donde se está propagando la COVID-19 o que las han visitado recientemente (en los últimos 14 días)

  • Siga las orientaciones antes expuestas (Medidas de protección para todas las personas).
  • Permanezca en casa si empieza a encontrarse mal, aunque se trate de síntomas leves como dolor de cabeza, fiebre ligera (37,3oC o más) y rinorrea leve, hasta que se recupere. Si le resulta indispensable salir de casa o recibir una visita (por ejemplo, para conseguir alimentos), póngase una mascarilla para no infectar a otras personas.
    • ¿Por qué? Evitar los contactos con otras personas y las visitas a centros médicos permitirá que estos últimos funcionen con mayor eficacia y ayudará a protegerle a usted y a otras personas de posibles infecciones por el virus de la COVID-19 u otros.
  • Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque rápidamente asesoramiento médico, ya que podría deberse a una infección respiratoria u otra afección grave. Llame con antelación e informe a su dispensador de atención de salud sobre cualquier viaje que haya realizado recientemente o cualquier contacto que haya mantenido con viajeros.
    • ¿Por qué? Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto ayudará también a prevenir la propagación de virus y otras infecciones.

El riesgo depende del lugar donde se encuentre usted y, más concretamente, de si se está produciendo un brote de COVID-19 en dicho lugar.

Para la mayoría de las personas que se encuentran en la mayor parte de los lugares, el riesgo de contraer esta enfermedad continúa siendo bajo. Sin embargo, sabemos que hay algunos lugares (ciudades o zonas) donde se está propagando y donde el riesgo de contraerla es más elevado, tanto para las personas que viven en ellas como para las que las visitan. Los gobiernos y las autoridades sanitarias están actuando con determinación cada vez que se detecta un nuevo caso de COVID-19. Es importante que todos respetemos las restricciones relativas a los viajes, los desplazamientos y las concentraciones multitudinarias de personas aplicables a cada lugar en concreto. Si cooperamos con las medidas de lucha contra la enfermedad, reduciremos el riesgo que corremos cada uno de nosotros de contraerla o de propagarla.

Como se ha comprobado en China y en otros países, es posible detener los brotes de COVID-19 y poner fin a su transmisión. No obstante, la gran rapidez con que pueden aparecer nuevos brotes nos obliga a ser conscientes de la situación en los lugares donde nos encontramos o donde tengamos intención de ir. La OMS publica cada día actualizaciones sobre la situación de la COVID-19 en el mundo, que se pueden consultar, en inglés, en la página https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/situation-reports/.

Por lo general, los síntomas de la COVID-19 son leves, sobre todo en los niños y los adultos jóvenes. No obstante, también pueden ser graves y obligan a hospitalizar a alrededor de uno de cada cinco infectados. Por consiguiente, es bastante normal preocuparse por los efectos que el brote de COVID-19 puede tener en nosotros y en nuestros seres queridos.

Esta preocupación debe servirnos para adoptar medidas de protección para nosotros, nuestros seres queridos y las comunidades donde vivimos. La medida principal y más importante es la higiene regular y completa de las manos y de las vías respiratorias. En segundo lugar, es importante mantenerse informado y seguir los consejos de las autoridades sanitarias locales, como los relativos a los viajes, los desplazamientos y los eventos donde se pueda concentrar un gran número de personas. Puede consultar los consejos sobre protección en la página https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public.

Todavía tenemos mucho por aprender sobre la forma en que la COVID-2019 afecta a los humanos, pero parece que las personas mayores y las que padecen afecciones médicas preexistentes (como hipertensión arterial, enfermedades cardiacas o diabetes) desarrollan casos graves de la enfermedad con más frecuencia que otras.

NO. Los antibióticos no son eficaces contra los virus, solo contra las infecciones bacterianas. La COVID-19 está causada por un virus, de modo que los antibióticos no sirven frente a ella. No se deben usar antibióticos como medio de prevención o tratamiento de la COVID-19. Solo deben usarse para tratar una infección bacteriana siguiendo las indicaciones de un médico.

Aunque algunos remedios occidentales, tradicionales o caseros pueden proporcionar confort y aliviar los síntomas de la COVID-19, no hay ninguna evidencia de que los medicamentos actuales puedan prevenir o curar la enfermedad. La OMS no recomienda la automedicación, en particular con antibióticos, para prevenir o curar la COVID-19. Hay varios ensayos clínicos en curso con medicamentos occidentales y tradicionales. La OMS facilitará información actualizada tan pronto como los resultados de los ensayos clínicos estén disponibles.

Todavía no. Hasta la fecha, no hay ninguna vacuna ni medicamento antiviral específico para prevenir o tratar la COVID-2019. Sin embargo, los afectados deben recibir atención de salud para aliviar los síntomas. Las personas que presentan casos graves de la enfermedad deben ser hospitalizadas. La mayoría de los pacientes se recuperan con la ayuda de medidas de apoyo.

Se están investigando posibles vacunas y distintos tratamientos farmacológicos específicos. Hay ensayos clínicos en curso para ponerlos a prueba. La OMS está coordinando los esfuerzos dirigidos a desarrollar vacunas y medicamentos para prevenir y tratar la COVID-19.

Las formas más eficaces de protegerse a uno mismo y a los demás frente a la COVID-19 son: lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca con el codo o con un pañuelo de papel al toser y mantener una distancia de al menos 1 metro (3 pies) con las personas que tosen o estornudan. (Véase ¿Qué puedo hacer para protegerme y prevenir la propagación de la enfermedad?).

No. El genoma del virus que causa la COVID-19 y el del responsable del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) son similares, pero no iguales. El SRAS es más letal pero mucho menos infeccioso que la COVID-19. Desde 2003, no se han registrado brotes de SRAS en ningún lugar del mundo.

Si no se presentan los síntomas respiratorios característicos de la COVID-19 (sobre todo, tos) o no se cuida de una persona que pueda haber contraído esta enfermedad, no es necesario llevar puesta una mascarilla clínica. Recuerde que las mascarillas desechables solo se pueden utilizar una vez y tenga en cuenta también que, si no está usted enfermo o no cuida de una persona que lo esté, está malgastando una mascarilla. Las existencias de mascarillas en el mundo se están agotando, y la OMS insta a utilizarlas de forma sensata.

La OMS aconseja hacer un uso racional de las mascarillas clínicas para no derrochar innecesariamente ni usar indebidamente unos utensilios que son valiosos (véase el apartado Cuándo y cómo usar mascarilla).

Las medidas frente a la COVID-19 más eficaces para protegerse a uno mismo y a los demás son: lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca con el codo o con un pañuelo de papel al toser y mantener una distancia de, al menos, 1 metro (3 pies) con las personas que tosen o estornudan. Para más información a este respecto, pueden consultarse las medidas básicas de protección frente al nuevo coronavirus.

  1. Recuerde que solo deben usar mascarilla los trabajadores sanitarios, los cuidadores y las personas con síntomas respiratorios como fiebre y tos.
  2. Antes de tocar la mascarilla, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  3. Inspeccione la mascarilla para ver si tiene rasgaduras o agujeros.
  4. Oriente hacia arriba la parte superior (donde se encuentra la tira de metal).
  5. Asegúrese de orientar hacia afuera el lado correcto de la mascarilla (el lado coloreado).
  6. Colóquese la mascarilla sobre la cara. Pellizque la tira de metal o el borde rígido de la mascarilla para que se amolde a la forma de su nariz.
  7. Tire hacia abajo de la parte inferior de la mascarilla para que le cubra la boca y la barbilla.
  8. Después de usarla, quítese la mascarilla; retire las cintas elásticas de detrás de las orejas manteniendo la mascarilla alejada de la cara y la ropa, para no tocar las superficies potencialmente contaminadas de la mascarilla.
  9. Deseche la mascarilla en un contenedor cerrado inmediatamente después de su uso.
  10. Lávese las manos después de tocar o desechar la mascarilla. Use un desinfectante a base de alcohol o, si están visiblemente sucias, láveselas con agua y jabón.

El «período de incubación» es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de la COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días. Estas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos.

Los coronavirus son una extensa familia de virus que son comunes entre los murciélagos y otros animales. En raras ocasiones las personas se infectan por estos virus, que luego pueden propagarse a otras personas. Por ejemplo, el SRAS-CoV iba asociado a las civetas y el MERS-CoV se transmite a través de los dromedarios. Todavía no se ha confirmado el posible origen animal de la COVID-19.

Como medida de protección al visitar mercados de animales vivos o en otras situaciones parecidas, evite el contacto directo con los animales y las superficies que estén en contacto con ellos. Asegúrese de que en todo momento se observen prácticas adecuadas de higiene de los alimentos. Manipule con cuidado la carne, la leche o los órganos de animales crudos para evitar la contaminación de alimentos no cocinados y evite el consumo de productos animales crudos o poco cocinados.

Aunque ha habido un caso de un perro infectado en Hong Kong, hasta la fecha no hay pruebas de que un perro, un gato o cualquier mascota pueda transmitir la COVID-19. La COVID-19 se propaga principalmente a través de las gotículas producidas por una persona infectada al toser, estornudar o hablar. Para protegerse a sí mismo, lávese las manos a fondo frecuentemente.

La OMS se mantiene al tanto de las últimas investigaciones a este respecto y otras cuestiones relacionadas con la COVID-19 y proporcionará información actualizada de las conclusiones que se vayan obteniendo.

No se sabe con certeza cuánto tiempo sobrevive el virus causante de la COVID-19 en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus. Los estudios realizados (incluida la información preliminar disponible sobre el virus de la COVID-19) indican que los coronavirus pueden subsistir en una superficie desde unas pocas horas hasta varios días. El tiempo puede variar en función de las condiciones (por ejemplo, el tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente).

Si cree que una superficie puede estar infectada, límpiela con un desinfectante común para matar el virus y protegerse de este modo a usted mismo y a los demás. Lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón. Evite tocarse los ojos, la boca o la nariz.

. La probabilidad de que una persona infectada contamine artículos comerciales es baja, y el riesgo de contraer el virus causante de la COVID-19 por contacto con un paquete que haya sido manipulado, transportado y expuesto a diferentes condiciones y temperaturas también es bajo.

Las siguientes medidas NO SON eficaces contra la COVID-2019 y pueden resultar perjudiciales:

  • Fumar
  • Llevar varias mascarillas
  • Tomar antibióticos

En cualquier caso, si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, trate de obtener atención médica lo antes posible para reducir el riesgo de desarrollar una infección más grave, y asegúrese de informar a su dispensador de atención de salud acerca de sus viajes recientes.

Actualmente, la fuente de SARS-CoV-2, el coronavirus (CoV) que causa COVID-19, es desconocida. Toda la evidencia disponible sugiere que SARS-CoV-2 tiene origen animal y no es un virus construido artificialmente. Su habitat ecologico más probable son los murciélagos. SARS-CoV-2 pertenece a un grupo de viruses relacionados genéticamente entre sí, que también incluye SARS-CoV y un número de otros coronavirus que habian sido extraídos de murciélagos. MERS-CoV (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio) también pertenece a este grupo, pero su relación es menos estrecha.

El primer caso de infección de COVID-19 en un humano fue identificado en la ciudad de Wuhan, China, en diciembre de 2019. En este punto, no es posible determinar precisamente cuantas personas fueron inicialmente infectadas con SARS-CoV-2.

Sin embargo, SARS-CoV, el virus que causó el brote de Síndrome Respiratorio Agudo Grave en 2003, se trasmitió desde un animal portador del virus (gatos, animales de granja) hacia los humanos y para luego extenderse, contagiándose de persona a persona. Se considera que SARS-CoV-2 se transmitió de manera similar, pero transmitiéndose primero a través de un portador intermediario, alguna especie animal que tenga mayor posibilidad de contacto con humanos – algún animal doméstico, o salvaje, o incluso algún animal salvaje que haya sido domesticado – pero todavía ese animal no ha sido identificado.

Hasta que la fuente de este virus no sea identificada y controlada, existe el riesgo de re-introducir el virus en la población y el riesgo de futuros brotes como el que estamos experimentando actualmente.

Teléfonos y contactos útiles

0800-222-1002

Salud Responde, opción 1. Teléfono gratuito para llamados desde todo el país.


148

Línea de atención ciudadana las 24 horas en la Provincia de Buenos Aires.


11-5728-4011,

Videollamada para personas sordas e hipoacúsicas , disponible de lunes a viernes de 10 a 15 horas.


134

Para denunciar a quienes violen la cuarentena, comunicate con el Ministerio de Seguridad.